El fracaso en el emprendimiento

El fracaso en el emprendimiento

Hoy quiero compartir, más que un contenido técnico sobre emprendimiento, algo que es inherente al emprendimiento y a la innovación; el fracaso. Cuando emprendemos se produce en las mayorías de las personas un estado de iluminación donde uno comienza a visualizar una idea conceptual en imágenes, llegando a sentir cómo es la representación de un proyecto terminado y la satisfacción que produce el cumplir la meta. Es una de las partes más emocionantes del emprender donde existe claridad absoluta de tener la solución a esa necesidad detectada, la cual se convertirá en una excelente oportunidad de negocio. Luego de este proceso emocional, comienza el desgaste de horas y horas en poder dar vida y coherencia a una idea que muchas veces es más pasional que lógica. En mi experiencia de mis primeros emprendimientos prevalecieron ideas muy claras del resultado final, del lugar donde yo quería llegar, pero muy poco definidas de la forma que debía proceder para alcanzar la meta. Como consecuencia de esto último, experimenté algo que ha sido un pilar fundamental en mi crecimiento personal, profesional y como emprendedor; el fracaso. El significado de este término para mi tiene relación con la caída, fallo, o expectativa no concretada de alguna idea o proyecto, lo que en la mayorías de las veces se traduce en pérdidas económicas y disolución de los emprendimientos o ideas iniciales. Es en este estado donde se produce algo singular; en el momento que sucede lo odias cuestionándote tú mismo, a tu equipo y un sinnúmero de cosas que pueden ser la causante de tan desagradable situación, pero a medida que pasa el tiempo,...