¿La versión beta de tu startup apesta? ¡Misión cumplida!

¿La versión beta de tu startup apesta? ¡Misión cumplida!

¿Quisiste lanzar tu proyecto en versión beta, pero lo único que lograste fue recibir críticas al por mayor? ¿O quizás tuviste que cambiar, prácticamente, todo? Lo creas o no, eso es muy bueno. Primero que todo, una beta es una de las primeras etapas de un producto, dentro del ciclo startup de un nuevo negocio. No está pulida y generalmente, no se puso mucho esfuerzo en ella. Por eso, si crees que fracasaste con tu beta, es una buena noticia… En serio. A continuación, las razones de ello:   ¡Una beta está pensada para apestar! Para alguien que está incursionando en el mundo del emprendimiento, es vital saber esto. Así que si alguien ve tu proyecto en su versión beta y te dice “Esto realmente apesta”, míralo, sonríele y dile “en este momento, esa es la idea”. Una beta está hecha para romperse El producto beta de una startup es como ese niño: sabes quién es, su mamá no le quiso comprar juguetes nuevos y cuando el niño le preguntó por qué, ella le dijo “porque si o si lo vas a romper”. Es lo mismo que pasa con la versión beta de cualquier cosa: si o si vas a romperla. Si no estás pensando en romperla, no estás pivoteando, ni testeando. Seguramente es “fea” o no tiene sentido La mayoría de las betas de startups son poco atractivas y no tienen sentido. Por eso se les llama beta. Si lanzas tu producto o servicio en esta versión, con bombos y platillos, la gente que está del otro lado del negocio, como los vendedores y los consumidores, verán un producto comercialmente...